Habrá algo más predecible que enamorarse del psiquiatra/psicólogo?
Siempre me ha llamado la atención que a tanta gente le guste Amelie. No sé, yo me sentí muy identificada con el personaje principal, y me refiero a esa introversión exagerada, la timidez, el vivir mas en tu mundo interno que en el mundo exterior, que te agrade la soledad. Pero ese tipo de gente (Amelie y su novio) generalmente son rechazados por la sociedad real, catalogados de raros, aburridos, poca cosa.
Al niño introvertido no lo dejan ser. Siempre lo obligan a ser más sociable, que hable más, que se “integre” al grupo cuando está de lo más bien con uno o dos amigos. No le ayudan a desarrollar sus características innatas, como la imaginación, o esa sensibilidad tan especial que la gente como nosotros tiene y a veces nos hace mucho daño.
En la sociedad occidental está mucho más valorado el ser extrovertido, hablar fuerte, tener un montón de amigos y novios/as, tener “personalidad”, parecerse a la gente de los comerciales de cerveza. Eso te ayuda a sobrevivir mejor en el estado competitivo del mundo actual. Ser extrovertido es una virtud, y ser introvertido un defecto. Ahora bien, la mayoría de la gente tiene grados de extroversión e introversión, pero mientras más extrovertido, mejor.
Yo ya me cansé de escuchar “Oye ya po, cállate un rato”, ¿Por qué hablas tan poco?. Yo les respondo: ¿Y tú por qué hablas tanto? Nunca saben que responder. Yo no voy a cambiar mi personalidad. No puedo cambiar mi personalidad. Un tipo que necesita siempre estar con gente, hablar mucho (y generalmente no escuchar), no puede cambiar su personalidad tampoco.
Y además me siento bien siendo así.
El gran problema que deben enfrentar algunos bipolares: esta especie de atracción magnética hacia la muerte. Hay casos de gente que ya a los 11 años tenían pensamientos de suicidio ¿Qué sabe uno de la vida a los 11 años? Yo comencé a deprimirme a esa edad, pero nunca hubiera pensado en tomar pastillas o lanzarme de un octavo piso. Lo peor viene después: una adolescencia inundada de pensamientos -y/o intentos- de suicidio, falta de proyectos y motivos, la falta de comprensión por parte de tus pares y familiares, la complejidad -y “sin sentido”- de la vida adulta y la vida en general… todo esto empeora si tienes comorbilidad con otro trastorno (en mi caso de ansiedad) que dificulta aún más el poder disfrutar de las cosas gratas de la vida… Las pastillas no cambian esta realidad, sólo la duermen…
Hay bipolares -entre ellos un amigo- que tienen motivos para vivir, no tienen esta obsesión con la muerte, funcionan en el mundo de los normales, forman una familia, ellos son los que tienen esperanzas… aunque él pareciera que estuviera siempre al borde de una manía, ojalá fuera mi caso, quizás así mi vida no sería tan aburrida…
Si, yo pienso que algún día me voy a suicidar, hasta es casi una decisión del tipo “yo algún día voy a tener hijos”. Me gustaría tener un hijo, pero eso me ataría a seguir en este mundo. Además, es muy probable que sea depresivo, y yo no quiero traer a a alguien a sufrir. Quiero suicidarme, pero no todavía, más que nada por respeto a mis padres, a los que les he causado mucho daño (aunque no creo que más del que ellos me han causado a mi).
Si alguien lee esto y piensa “Ya deja de quejarte, mátate luego” lo entiendo, yo misma me lo digo muchas veces. Pero otra razón -aparte de mis padres- que tengo para seguir viviendo, tiene que ver con algo que leí de un escritor que me gusta mucho, y que por cierto, tiene una visión profundamente pesimista de la vida. Le preguntaron: ¿Si encuentra la vida tan absurda, por qué no se suicida? y el respondió: podría contestarle porque estoy muy contento de estar con usted en este momento.
Gracias a Belle & Sebastian redescubrí esta gran canción.
Blue Öyster Cult - Don’t fear the reaper.
Hace poco vi una película llamada “Watership Down”. No exagero al decir que es una de las películas que más me ha afectado, junto a “Waking Life”. Observar como esos conejos deben huir de miles de peligros con tal de lograr su objetivo, aceptando completamente que la muerte va a llegar en cualquier momento, es algo que me conmueve mucho…

Hay veces en las cuales me gustaría poder creer en dios.
A veces estoy en un estado en que todo me afecta, pero positivamente. No siento alegría, tampoco depresión, más bien diría que es melancolía. Cuando estoy así hasta observar un árbol es capaz de emocionarme. Bueno, un árbol es algo bello en sí mismo, pero generalmente no ando por la calle deteniéndome en cada árbol para observarlo. En ese estado si lo hago. Y no sólo árboles, pájaros o personas; por ejemplo, puedo ver la impresora que está al lado mío y encontrarla estéticamente linda, original o lo que sea. Es muy agradable e inspirador. Me encanta estar así y ver el comportamiento de la gente en las calles mientras atardece, apreciar las tonalidades que adquiere el paisaje, las sombras, las luces (especialmente de noche), la música también adquiere otra dimensión, canciones que por la costumbre ya no me hacían sentir mucho me pueden emocionar profundamente. Todo es bello, tristemente bello. Es como si se te metiera el alma de un poeta adentro y redescubrieras el mundo a través sus ojos.
Antes no sabía de que se trataba. Ahora me dí cuenta de que es otra de mis fases anímicas. Lástima que no ocurra tan seguido como quisiera.
Ryan Power es un chico autista de Texas obsesionado con los dibujos animados. El video es parte de la película “Waking Life”.
“Ejercita tu mente hasta donde seas capaz, sabiendo que solo es un ejercicio. Construye bellos artefactos, resuelve problemas, explora los secretos del universo físico. Almacena las impresiones de todos tus sentidos. Siente la felicidad y la tristeza, la risa, la empatía, la compasión… y guarda toda la memoria emocional en tu bolsa de viaje.”
Música para tener 14 años de nuevo
Hace poco le decía a alguien que yo creo que me voy a terminar matando igual. Total, para matarse no se necesita más que un momento de desesperación. Matarse -el acto en sí- es fácil, lo díficil es dejar atrás tus proyectos, la esperanza de un futuro mejor, las personas que realmente importan y las cosas agradables de la vida.
El problema de deprimirse es que solo miras el lado negativo. Y como en este mundo existe más maldad que bondad, es muy difícil cambiar esta mentalidad posteriormente.
Como dirían los prisioneros: siendo estúpido serás feliz.